Aquello que no conocemos nos da miedo. Es difícil avanzar en la oscuridad, sin ver lo que nos rodea, sin saber adonde nos lleva, sin la seguridad de saber que llegaremos bien... Escapamos de ello, damos media vuelta y corremos. Volvemos la cabeza hacia atrás, curiosos pero temerosos, porque en el fondo queremos saber lo que hay ¡queremos saber lo que nos hemos perdido! Pero no queremos, nos asusta lo que podamos encontrar, no queremos arriesgarnos a que nos hagan daño. Aún así no podemos evitar preguntarnos una y mil veces qué nos estamos perdiendo y si nos merece la pena ir a descubrirlo. La primera respuesta, en principio, suele ser un no. Hasta que reunimos el valor suficiente para lanzarnos, sin pensarlo demasiado una vez decidido, pues de replanteárnoslo volveríamos a arredrarnos. Paramos y enfrentamos aquella oscuridad, plantamos cara a lo desconocido y nos lanzamos de cabeza sin dudarlo.
Una vez hecho no nos arrepentiremos, puede que quizá no sea como nos lo imaginamos, ni tan malo, ni tan malo... quizás es incluso peor de lo que pensamos, pero al menos hemos dejado de huir, hemos dado la espalda al miedo, lo hemos superado y... ¡seguimos vivos! A veces es mejor enfrentarse a lo que nos asusta que vivir con el "qué hubiera pasado si..." y el qué habría visto si...".
Si por el contrario, no nos atrevimos ¡no debemos sentirnos mal por eso! Tomamos nuestra decisión y eso es lo importante, viviremos con esas preguntas rondando por nuestra cabeza pero eso es lo de menos, la vida continua y habrá mas adelante otros retos. Perderemos esa experiencia, puede, pero habrá sido decisión nuestra. Siempre se abrirán ante nosotros dos caminos, dos elecciones y de nosotros depende elegir.¿Qué decidirás?
¡Es importante que seas tú el que se decanta por una u otra opción!
¡Que no elijan otros por ti!
Demuestra que eres capaz de tomar las riendas de tu vida.
¡Es importante que seas tú el que se decanta por una u otra opción!
¡Que no elijan otros por ti!
Demuestra que eres capaz de tomar las riendas de tu vida.



4 comentarios:
Ajá, es una buena filosofía de vida, desde luego que sí. Se pueden poner en práctica varias formas de vivir, pero lo importante es decidir en función de lo que nosotros queremos. Si dejamos que otros lo hagan, nos encontraremos con una vida que no es nuestra y que en algunos casos puede llegar a crear terribles frustraciones.
Sea lo que sea, que el protagonista tenga la última palabra.
No puedo estar más de acuerdo contigo, Bella. Cada uno tiene su libertad para hacer uso de ella como le plazca. Ahora, como creo haberte confesado en otra ocasión, yo sólo suelo arrepentirme de lo que pude hacer y no hice y de lo que no he hecho aún. Entodo caso, viva la libertad de elegir, que nadie nos la intente robar.
Personalmente, no puedo dejar una pregunta sin responder. Pero eso causa problemas.
Me gusta como lo planteas, es necesario saber pasar página, no estancarse en un hecho por culpa de algo pasado.
Concuerdo completamente contigo. No arriesgarse a hacer las cosas trae más arrepentimiento porque la pregunta del ¿que hubiera?, como tu dices, siempre esta rondando.
Tu lectura me llegó en el momento justo en que debía tomar una decisión para arriesgarme. GRACIAS!!!
Saludos desde México.
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